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Entradas

PENITENCIA EN CUARESMA 2006

            Cuando hace unos días estaba en el rincón del sagrario echando un ratito de cháchara con mi amigo y se me acercó Sebastián y me dio este papel (“el día 22 celebración de la penitencia”) y me dijo: “prepara tú el examen”,   le contesté de broma: “¿para qué? Si pienso aprobarlos a todos”             Un par de días después empecé a preparar el examen y volví a pensar: “que alegría ir a un examen sabiendo que vamos a aprobar”             Y me acordé de una experiencia de cuando yo era joven y revolucionario. Le prometí a mis alumnas el aprobado en la primera clase. Sin exámenes. Sin agobios. Cada cual tenía que preocuparse sólo de aprender hasta donde pudiera. Y la experiencia fue maravillosa. Nunca he tenido un grupo más preocupado por aprender. Nunca he trabajado con una clase a un nivel seme...

AVDIENTO 2004. CELEBRACIÓN DE LA PENITENCIA

            Quiero recordar algunos textos que nos hablan de amor. Del amor que Dios nos tiene. Y de como debe ser nuestra relación de confianza con el Padre.             Es una constante en la Biblia la expresión “no tengáis miedo”:             En el Tabor: “Levantaos, no temáis”             También lo encontramos en el libro de Josué: “No tengas miedo, no te acobardes, porque Yahveh tu Dios estará contigo dondequiera que vayas” (Jos. 1-9).             O en Isaías: “No temas, que yo te he rescatado, te he llamado por tu nombre. Tú eres mío”. (Is. 43,1)             También en el mismo Isaías aparece otro texto más completo: “Siervo m...

UN REINO SIN ATEOS

        Érase una vez un reino muy, muy, muy lejano en el que no había ateos. Todo el mundo creía en un dios.       Algunos, como los políticos corruptos, creían en el dios “dinero”, y tenían sus templos en los paraísos fiscales. Robaban el dinero público que habría que invertir en el desarrollo de sus países y en la creación de puestos de trabajo. Luego se lo gastaban en comilonas, francachelas y lujos. Otros eran adoradores del dios “sexo” y visitaban sus templos instalados en los prostíbulos. Veían a las otras personas como meros instrumentos para obtener su placer sexual y, en muchas ocasiones, no les importaba abusar de los más débiles.       Los discípulos del dios “consumo” tenían sus templos y oratorios en las casas de modas, en las tiendas de electrodomésticos y en las llamadas “grandes superficies”. Algunos, obsesionados con sus compras compulsivas, eran considerados enfermos y recibían tratamiento psicológico. ...

PARÁBOLA DEL PARADO EMIGRANTE

Érase una vez un país muy, muy, muy lejano en el que aumentaba mucho el paro y la gente desesperada se marchaba a trabajar al extranjero. Subía entonces un joven desde Lepe hasta Hamburgo para buscar trabajo pues a pesar de contar en su currículo con una licenciatura y un máster, en su país nadie le contrataba; y por el camino le asaltaron los gestores de un banco y le robaron todo lo que tenía, dejándole tirado a un lado del camino con la moral hundida y su autoestima prácticamente inexistente. Acertaron a pasar por allí unos parlamentarios, del Congreso y del Senado. Iban hablando del proyecto que tendrían que votar esa tarde y ni siquiera le vieron. Luego pasó el portavoz de la mayoría en el Congreso y, aunque le vio, también pasó de largo porque tenía prisa, para decir a los suyos qué tenían que votar obligatoriamente en aquella sesión, so pena de perder la oportunidad de aparecer en las listas de las siguientes elecciones. Luego pasó el alcalde del pueblo más próxi...

PALABRAS Y MÁS PALABRAS

            Érase una vez un país muy, muy, muy lejano en el que un grupo de personas que habían iniciado un proceso de búsqueda, encontraron la palabra “comunidad”.             En un primer momento no valoraron la importancia del descubrimiento, y   usaron el término con alegría, como el que está en una fiesta. Pero pronto empezaron a ver que la cosa no era tan simple ni tan cómoda. La palabra “comunidad” necesitaba de otras como “autogestión”, “servicio”, “corresponsabilidad”, etc. que eran palabras que ya no eran tan fáciles de manejar y que, incluso, no estaban muy bien vistas por algunos porque creían que atentaban contra el sagrado principio de autoridad y porque obedecer es más fácil y cómodo. Por eso algunos miembros del grupo, abandonando la búsqueda, se trasladaron a otros lugares donde se usaban palabras más blandas como, por ejemplo, “consumo”, “cu...

LA VOCACIÓN

        En un planeta de una galaxia muy, muy, muy lejana, vivía una comunidad triste y angustiada porque temía su extinción. Sus cítaras, silenciosas, colgaban de los árboles y las lenguas se les pegaban al paladar.         Pero al acercarse una Navidad, un “Ven, Señor Jesús” desesperado perforó las nubes y el cielo, llegando a su destino. Y el Señor llamó. En medio de aquella comunidad resonaron los versos del salmo 97: “Tañed la cítara para el Señor, suenen los instrumentos”. Alguien se acordó de que, en algún oscuro rincón de su casa, de su dueña tal vez olvidada, silenciosa, pero no cubierta de polvo (porque ella es muy limpia), yacía una cítara. La cogió, la afinó, la llevó a una celebración de la comunidad y se puso a cantar villancicos.         A esa cítara solitaria se fueron uniendo pronto pífanos, timbales y címbalos que despertaron un coro de voces que dormían, y con su mejor voluntad, a pesar de las no...

LA TRAGEDIA VIAJA EN PATERAS

“Al que quiera quitarte la túnica, dale también la capa . (Mt. 6, 40) “Tuve hambre y me disteis de comer,   fui forastero y me recibisteis” (Mt. 25, 35) I LA TRAGEDIA                 En un planeta de una galaxia muy, muy, muy lejana ocurrió una gran catástrofe humanitaria que provocó que muchos habitantes tuvieran que huir del hambre y de la guerra. Cruzando los mares acudían a otros continentes que sí disponían de medios y recursos para ayudarles. Pero sus habitantes, duros de corazón, no quisieron recibirlos.   Cada año, miles de personas morían ahogadas enfrentándose a las tormentas e intentando cruzar los mares en botes, muchas veces, inadecuados para aquellas travesías. En los países ricos, Los habitantes que podrían haberlos recibido les cerraron la puerta en la cara porque eran racistas y xenófobos (aunque ninguno lo reconociera). Había, no obstante, algunas personas que ...

LA MOCIÓN DE CENSURA

                Érase una vez un país muy, muy, muy lejano en el que la corrupción lo había invadido todo, desde el gobierno hasta la última y más pequeña instancia.                A tal punto llegó la corrupción que el partido del gobierno fue condenado por corrupto y tuvo que pagar una multa millonaria, desde luego muy inferior a lo defraudado, porque vendía favores a las empresas y con ese dinero pagaba los gastos corrientes del partido y daba sobresueldos a sus líderes que lo consideraban algo tan natural y tan merecido que, una vez gastado ese dinero, lo olvidaban hasta el punto de no declarar esos ingresos en sus declaraciones a Hacienda.                 El líder del partido de la oposición creía que él podría mejorar las cosas y presentó en el Parlamento una “moción de censura”. Y lo hizo según estaba previsto en ...

LA BÚSQUEDA

Érase una vez un país muy, muy, muy lejano en el que vivía un hombre que, por azares del destino, dejo de creer en Dios. Entonces le dijeron: -“Usted. no puede vivir aquí”. Y el hombre se mudó a la ciudad de los sin-Dios. Cuando llegó se sorprendió de que hubiera tanta gente sin fe, porque siempre había oído en la tele de su país que todo el mundo era creyente. Luego empezó a hablar con la gente y aún se sorprendió más porque les oía decir: - “Yo creo en el poder…” - “Yo creo en el dinero…” - “Yo creo en la naturaleza…” - “Yo creo en el arte…” - “Yo creo en mi misma”. Y la que lo dijo, al decirlo, levantó la cara y se le erizaron los pelillos del bigote. Y el hombre pensó que no eran tan incrédulos después de todo.

HOMBRE AL AGUA. ALEGORÍA COMUNITARIA

                Fue sin querer, aunque pudo haberse previsto. Las disquisiciones filosóficas tampoco le Iban a ayudar. El pobre gritaba pidiendo socorro y manoteaba en el agua, intentando mantenerse a flote.             “Todo el mundo quieto” dijo José Manuel Durao, a la sazón capitán de la nave. “Reunión de oficiales para decidir que tenemos que hacer”                 Volvieron en quince minutos. El hombre ya no gritaba. Pero seguía moviendo los brazos.             El Capitán Durao ordenó echar al agua un bote para sacar al naufrago, pero los marineros dijeron:                “Nuestra jornada de trabajo terminó a las siete. Hay que pedir permiso a los sindicatos”               Angela, la cocinera, di...

EN EL PRINCIPIO…

            En del principio creó Dios la luz para iluminar a los hombres y que pudieran caminar sin tropiezos. Y   vio Dios que la luz era buena y la dejó brillar             Pero vino detrás el diablo y creó la sombrilla para inventar las tinieblas. Y vio que era malo y la dejó fastidiar…             En un país muy, muy, muy lejano había unos hombres que se llamaban a sí mismos políticos y que se dedicaban a robar, mentir y vivir con toda clase de lujos sin dar un palo al agua, siempre a costa de los demás.             Aquel país había vivido muchos años bajo una dictadura cruel y sanguinaria, como suelen ser todas las que han permitido que, por medio de la violencia, se encumbre alguien hasta la más alta magistratura de un país.    ...

EL PLUS DE LONGEVIDAD

                En una galaxia muy, muy, muy lejana, vivió un humorista, muy buen dibujante, con una gran personalidad en sus dibujos y en su humor que hacía que sus viñetas se reconocieran sin necesidad de mirar quién las firmaba.                 Su humor era limpio, franco, directo. Cargado muchas veces de una crítica social siempre a favor de la justicia y de los más desfavorecidos de aquella sociedad, pero tocado con una gracia especial que hacía que todos nos riéramos y nadie se enfadara.                 Cuando llegó aquel dibujante al fin de sus días murió, pues hasta en eso fue ejemplo de humanidad. Y mucha gente oró a Dios diciéndole que porqué le había llamado tan pronto dejándonos huérfanos de risas. Y   tan tristes.     ...

EL PARQUE DE LOS CUENTOS

            Érase una vez un país muy, muy, muy lejano en el que sus gentes habían aprendido a resolver los problemas sin conflictos.             Un día se plantearon que ya no iban a necesitar más a su ejército y pensaron en buscarles otro trabajo a los militares, pero el asunto no era fácil. Si les mandaban a su casa para que se entretuvieran haciendo calceta o ganchillo, el aburrimiento les volvería violentos. Tampoco podían ponerlos a trabajar en un banco o en las oficinas de los ayuntamientos porque, con toda seguridad, la depresión los mataría en poco tiempo.             Alguien apuntó que los militares estaban acostumbrados al riesgo y que su nueva profesión tendría que tener esa cualidad. Otro dijo que los soldados siempre se habían desplazado usando vehículos grandes y ruidosos y que habría que buscarl...

EL PAÍS DE ¡HUI, QUE VIENE EL COCO!

            Érase un país muy, muy, muy lejano en el que la gente se odiaba y se temía por causa de una guerra. Era una guerra antigua que nadie había conocido más que en películas y en los libros. Pero desde pequeños les habían inculcado que debían identificarse con alguno de los dos bandos y así odiarse y temerse unos a otros.             La guerra había sido fruto, como todas las guerras, de la ambición, la ignorancia y el fanatismo. Aunque, repito, era un hecho histórico del pasado, los políticos del presente seguían siendo ambiciosos y les resultaba rentable mantener a la gente en la ignorancia para fanatizarla con más facilidad y así atraerla a su bando asustándola con mentiras y presentándose ellos como salvapatrias, protectores e imprescindibles para cuando los del otro bando vinieran a… no sé, se supone que el otro bando debe venir en algún momento a hacer a...

EL MUNDO DE LOS MEDIOCRES

                En un país muy, muy, muy lejano, sólo se valoraba a los triunfadores, los más inteligentes, los más valientes, los más guapos.                 Los que no lograban destacar eran apartados y se les cerraban todas las puertas de la profesión en la que ellos habían soñado desarrollar su talento.                 Algunos de estos hombres rechazados porque no alcanzaban el estándar requerido fueron arrinconados hacia otras carreras en las que fueron terriblemente dañinos y causaron un daño inmenso a la sociedad.                 Algunos que no habían podido triunfar en el mundo de las bellas artes, sí se convirtieron en líderes indiscutibles de la política o de la milicia. Y...

EL DIOS PROHIBIDO DE LOS ÁTEOS

EL DIOS PROHIBIDO DE LOS ÁTEOS                 En un país muy, muy, muy lejano las personas que practicaban algún tipo de religión llegaron a ser una minoría.                 Durante varios siglos la religión estuvo muy ligada a los que detentaban alguna forma de poder. E incluso llegó a ser algo exigido a los que querían llegar a tener puestos de responsabilidad.                 Pero no eran creyentes todos los que decían serlo y era frecuente la asistencia a muchas celebraciones litúrgicas y la pertenencia a determinados movimientos religiosos para hacerse notar y hacer amistades o, al menos, trabar conocimiento con personas influyentes.                 Pero con el paso del tiempo...

El dios de los ateos

En un país muy, muy, muy lejano la gente dio en decir que eran ateos.                 Y lo decían para presumir de inteligentes y cultos, porque los creyentes eran tenidos por personas incultas y poco inteligentes que se dejaban llevar por teorías estúpidas e indemostrables.                 Los que presumían de intelectuales diciendo que eran ateos y pretendían una sociedad sin dios, no se daban cuenta de que todo el mundo tiene su dios. Para algunos, los llamados creyentes, es el mismo Dios de Teresa de Calcuta, de Francisco de Asís, de Martin Luther King...                 Es un Dios que les lleva a buscar un mundo mejor, más feliz para todos. Y para ello hay que dedicarse a hacer el bien a todo el mundo incluso a costa de sacrificios personales.  ...